Con el propósito de vivir un rescate de las raíces orientado hacia las nuevas generaciones
de la comunidad nikkei, los jóvenes de la región realizaron una primera reunión en la
que descendientes de las familias Kuwahara (Hanae Kuwahara), Manaka (Sebastián De
La Fuente), Nakagawa (Victor Nakagawa), Sakurada (Francisco Castro), SinKay (Shinkai)
(Dayanna Cautín) y Tuboi (Valentina Villarroel) realizaron una exposición de la vida de
sus ancestros como parte del rescate del valor histórico que tiene el fenómeno
migratorio de japoneses en Chile y compartieron una cena, en el restaurant D’Sipan,
junto al Excelentísimo Señor Embajador Yoshinobu Hiraishi. Esta cena de camaradería
celebrada contó con la cobertura del diario local y aparición en las páginas sociales de
los medios comunicacionales Iquiqueños.

 

El proceso de rescate de antecedentes históricos familiares por parte de los jóvenes y la
convivencia realizada, en la cual la cercanía, diálogo y camaradería primaron,
permitieron hacer sentir en los asistentes a sus familiares vivos una vez más, como si
estuviesen compartiendo con ellos en la velada. El trabajo que significó para el equipo
de jóvenes nikkei de regiones de recabar información, datos, documentos fotográficos
y traducirlo en un relato para el embajador de Japón, se tradujo en sentir como si él
hubiese venido a buscar a quienes nunca volvieron a su tierra natal.

 

Victor Nakagawa y Valentina Villarroel dieron inicio a la organización de este proyecto,
en el que con gran compromiso y entusiasmo se sumaron voluntariamente las seis
familias que consumaron este proyecto, las cuales en un acotado pero eficiente uso de
ese tiempo lograron aprender, conectarse y coordinarse para llevar a cabo un exitoso
encuentro. En este contexto, los organizadores destacan colaboración que tuvo el
equipo del restaurant D’Sipan, quienes fueron un apoyo fundamental en el evento, ya
que tras brotar en ellos una comprensión frente a la situación mostraron una cordial
deferencia por ayudar lo mejor posible a lo que ameritaba el evento. Son en estas
ocasiones en las que los valores de los nikkei siembran semillas que portan el mensaje
“Nikkei no kokoro” que surge en el primer encuentro NETNI y que fue reconocido en el
segundo. La producción de eventos hito como este, no sólo afecta positivamente a la
comunidad nikkei, sino también a su entorno, a las buenas relaciones y a la potencial
construcción de nuevos puentes de amistad.
Por su parte, Nakagawa, quien es descendiente de los primeros japoneses que llegaron
a la zona norte de Chile y embajador Netni en Tarapacá y Arica y Parinacota, compartió
sus impresiones respecto al impacto de la visita y las visiones a futuro en las que han
comenzado a trabajar con entusiasmo:
“Buscamos potenciar el liderazgo y trabajo en equipo entre los descendientes japoneses.
Nuestra unión se relaciona con un cambio generacional para que cada vez más jóvenes
conozcan que existen instancias de participación. Estas instancias van desde participar
en cursos para aprender el idioma, fomentar el arte japonés, participar en olimpiadas
deportivas, optar a intercambios de estudio en Japón y otras diversas actividades que
buscan congregar a los Nikkei del país y Latinoamérica.
Se apunta a fomentar el intercambio cultural entre Chile y Japón, y nosotros, como
descendientes, ser un puente entre ambas naciones para canalizar proyectos que
busquen aportar al desarrollo de la ciudad y sus habitantes.”.
En este contexto es fundamental destacar la conectividad que ha ido logrando NETNI
entre las comunidades nikkei a lo largo del país. Por su geografía, Chile es un país
alargado el cual, antes de la llegada de las redes sociales, el uso masivo de internet y el
acceso a la tecnología digital, más el desarrollo de la historia de la comunidad nikkei
chilena hizo difícil y tendiente a cero la conectividad entre los descendientes, haciendo
latente la pérdida de la identidad nikkei como el impacto que podría tener la
colaboración de las actividades que podrían realizar los descendientes que habitan en
regiones diferentes a las Metropolitana. Es por ello que este primer encuentro en
Iquique constituye un hito significativo para la nueva generación, donde el trabajo de
cada uno de los miembros jóvenes es fundamental para continuar la historia de nuestros
antepasados y construir las memorias que los futuros descendientes.

Documento original: Nota NETNI – El día Viernes 06 de Septiembre
(Redactado por Carolina Ugalde Terawaki)